… o cuando el amor se tiñe de tragedia
En los primeros años del siglo XIII vivían en la ciudad de Teruel Juan de Marcilla e Isabel de Segura, cuya temprana amistad se convirtió pronto en amor. No querido por la familia de Isabel, debido a que carecía de bienes, el pretendiente consiguió un plazo de 5 años para enriquecerse. Así pues, partió a la guerra y regresó a Teruel justo cuando había expirado el plazo. Para entonces, Isabel ya era esposa de un hermano del señor de Albarracín. Pese a tal hecho, Juan logró entrevistarse con Isabel en su casa y le pidió un beso; ella se lo niega y el joven muere de dolor. Al día siguiente se celebraron los funerales del joven en San Pedro; entonces, una mujer enlutada se acercó al féretro: era Isabel, que quería dar al difunto el beso que le negó en vida; la joven posó sus labios sobre los del muerto y repentinamente cayó muerta junto a él.
Fuente: wikipedia

La ciudad de Teruel se despierta un día más y los más madrugadores empiezan a recorrer sus tranquilas calles. Sin embargo hoy no es un día cualquiera, y la quietud reinante poco a poco deja paso al bullicio que se comienza a hacer sentir en la ciudad… Las calles comienzan a teñirse de tonos medievales y a ser tomadas por los amantes de las aventuras épicas ataviados con sus vestimentas medievales. Pero no estan solos y multitud de turistas y curiosos se han acercado hoy a la ciudad para disfrutar de esta fiesta medieval y de las melodías y colores que traen multitud de artistas y artesanos. Y por supuesto la buena comida no podía faltar, y sin duda el ternasco de Aragón fue uno de los grandes protagonistas de la jornada.
Tras este bullicioso día…un merecido descanso…


















































